comprensión del “mundo”. Incluso allí donde no se trata sólo de experiencia óntica, sino también de comprensión ontológica, la interpretación del ser se orienta, en primer lugar, por el ser del ente intramundanoa. El ser de lo inmediatamente a la mano se pasa por alto, y el ente es concebido primero como un conjunto de cosas (res) que están‐ahí. El ser cobra el sentido de realidad [Realität]1. La sustancialidad se convierte en la determinación fundamental del ser. Correspondiendo a este desplazamiento de la comprensión del ser, también la comprensión ontológica del Dasein entra en el horizonte de este concepto de ser. El Dasein, al igual que cualquier otro ente, también está realmente ahí. De esta manera, el ser en general adquiere el sentido de realidadb. El concepto de realidad tiene, pues, una peculiar primacía en la problemática ontológica. Esta primacía obstruye el camino hacia una genuina analítica existencial del Dasein e impide incluso dirigir la mirada hacia el ser de lo inmediatamente a la mano dentro del mundo. Finalmente, ella fuerza a la problemática del ser en general a orientarse en una falsa dirección. Los demás modos de ser son determinados negativa y privativamente con respecto a la realidad.

Por este motivo, no sólo la analítica del Dasein, sino también la elaboración de la pregunta por el sentido del ser en general, deben ser arrancadas de su unilateral orientación por el ser en el sentido de realidad. Es necesario demostrar que la realidad no sólo es un modo de ser entre otros, sino que ontológicamente se halla en una determinada conexión de fundamentación con el Dasein, el mundo y el estar a la mano. Esta demostración demanda una discusión a fondo del problema de la realidad, de sus condiciones y límites.

Bajo el título de “problema de la realidad” se entremezclan diferentes cuestiones: 1. acaso se daclxv siquiera el ente que presuntamente “trasciende la conciencia”; 2. acaso esta realidad del “mundo exterior” puede ser demostrada suficientemente; 3. supuesto que este ente sea real, hasta qué punto es conocible en su seren‐ sí; 4. qué significa, en general, el sentido de este ente, vale decir, la realidad. La consideración que expondremos a continuación del problema de la realidad desarrolla tres puntos en relación con la pregunta ontológico‐fundamen tal, vale decir: a) realidad como problema del ser del “mundo exterior” y de su (202) demostrabilidad, b) realidad como problema ontológico, c) realidad y cuidado.



a) Realidad como problema del ser del “mundo exterior” y de su demostrabilidad



a Distinguir aquí: φὐσις, ἰδέα, οὐσία, substantia, res, objetividad, estar‐ahí.

1 Cf. más arriba p. 116 ss. y p. 125 s.

b ‘Realidad’ como ‘efectividad’ [Wirklichkeit] y realitas como ‘quididad’; posición intermedia del concepto de ‘realidad objetiva’ en Kant.


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Martin Heidegger (GA 2) Ser y Tiempo (Jorge Eduardo Rivera C)